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Domótica básica en una reforma: qué cuesta añadirla

Cuánto cuesta añadir domótica básica en una reforma de vivienda en 2026: iluminación, climatización y seguridad, con precios reales.

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La domótica ha dejado de ser un lujo exclusivo de viviendas de alto standing. Con sistemas cada vez más accesibles, añadir funciones inteligentes básicas durante una reforma tiene un sobrecoste mucho más contenido de lo que la mayoría espera.

Precio orientativo por tipo de sistema

Función Coste orientativo
Iluminación inteligente (interruptores y regulación por zonas) 300 – 800 €
Termostato inteligente con control por estancias 200 – 600 €
Persianas motorizadas con control remoto 150 – 300 € por unidad
Sistema de seguridad básico (cámaras, sensores de apertura) 400 – 1.200 €
Cerradura inteligente 150 – 400 €
Sistema centralizado con asistente de voz o app única 500 – 1.500 € adicionales sobre los elementos anteriores

La diferencia clave: domótica cableada vs inalámbrica

Si vas a hacer una reforma que ya implica abrir paredes (instalación eléctrica nueva), instalar domótica cableada durante esa fase tiene un sobrecoste relativamente bajo, porque aprovecha la obra que de todas formas se va a hacer. Si la vivienda ya está reformada y no quieres obra adicional, los sistemas inalámbricos actuales ofrecen buena parte de la funcionalidad sin necesidad de picar paredes, aunque con algo más de dependencia de baterías y conectividad Wi-Fi.

Qué añadir primero si el presupuesto es limitado

Iluminación y climatización inteligente son las dos funciones con mejor relación entre coste, comodidad diaria y ahorro energético real (el termostato inteligente, en concreto, puede generar ahorros de consumo notables solo por optimizar automáticamente los horarios de climatización). La seguridad (cámaras, sensores) suele valorarse más por tranquilidad que por ahorro económico directo, así que conviene priorizarla según las necesidades reales de cada hogar, no solo por moda.

El error más habitual: sistemas que no se comunican entre sí

Mezclar marcas y sistemas distintos sin comprobar antes su compatibilidad es la forma más habitual de acabar con una domótica fragmentada, donde hay que usar tres aplicaciones distintas para controlar cosas que deberían gestionarse desde un único sitio. Antes de comprar cada elemento por separado, conviene decidir un ecosistema base (los estándares más extendidos actualmente facilitan bastante la compatibilidad entre fabricantes) y comprobar que cada nuevo dispositivo encaja en él.

Merece la pena si…

Vas a hacer obra de todas formas (el sobrecoste marginal es bajo) o valoras de verdad el control remoto y la automatización en el día a día. Si el presupuesto es muy ajustado y hay que priorizar, casi siempre compensa más invertir primero en la calidad de las instalaciones base (electricidad, climatización) y dejar la domótica como una ampliación posterior, ya que muchos sistemas actuales se pueden añadir después sin obra adicional.

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