Presupuesto reforma de baño completo: partidas explicadas
Todas las partidas que debe incluir un presupuesto de reforma de baño completo, explicadas una a una para que sepas qué estás pagando.

Un presupuesto de reforma bien hecho no es una cifra final, es una lista de partidas. Si el que te han dado a ti cabe en dos líneas, algo falta. Aquí tienes todas las partidas que debería incluir un presupuesto serio de reforma de baño, para que sepas exactamente qué estás pagando.
Las partidas, una por una
Demolición y retirada de escombros. Incluye picar alicatado, solado y retirar sanitarios antiguos. 300-500 €.
Fontanería. Renovación de tuberías de agua fría y caliente, y del desagüe. En edificios antiguos con tubería de plomo o hierro, esta partida sube porque no es opcional. 800-1.500 €.
Electricidad. Adaptación a normativa vigente (los baños tienen requisitos específicos de seguridad eléctrica por la humedad), puntos de luz, enchufes. 400-800 €.
Impermeabilización. A menudo se olvida, pero es la partida que evita filtraciones a la vivienda de abajo. No debería faltar nunca en un presupuesto serio. 150-400 €.
Alicatado y solado. Material más colocación. Es la partida con más rango de precio porque depende totalmente del material elegido. 1.200-2.800 €.
Sanitarios. Inodoro y lavabo, con o sin mueble. 300-1.200 €.
Ducha o bañera + mampara. 500-2.000 € según el tipo.
Grifería. 150-600 €.
Pintura y acabados. Techo, remates, sellados finales. 150-350 €.
Gestión de residuos. El transporte y vertido legal de escombros tiene un coste que a veces se cobra aparte. 50-150 €.
La señal de alarma en un presupuesto
Si un presupuesto no desglosa estas partidas y solo da un número global, pide que te lo detallen antes de firmar nada. Un presupuesto sin desglose no te permite saber dónde se puede ajustar si necesitas bajar el coste total, ni identificar qué está incluido de verdad y qué se cobrará después como “extra”.
Cómo usar este desglose para negociar
Con estas partidas en la mano, puedes pedir presupuestos alternativos solo de las partidas más caras (por ejemplo, buscar tú directamente al fontanero o comprar el alicatado por tu cuenta) y comparar si sale mejor que dejarlo todo en manos de una sola empresa. No siempre compensa, pero en presupuestos ajustados puede suponer un ahorro real de varios cientos de euros.